jueves, 24 de septiembre de 2015

Hablemos de tú a tú...

Cuánto tiempo, ¿no? Llevo mucho tiempo sin escribir en el blog, lo sé, no daré escusas baratas como "no tenía tiempo" porque lo he tenido, ni "no sabía de que hablar" porque tengo una lista enorme sobre temas de los que escribir. Simplemente no lo hice, no me preguntes porque. 
Y aún teniendo ideas para escribir entradas, hoy quiero improvisar un poco, hablar contigo, si, tú, que estás leyendo esto, seas quien seas, contigo. 
¡Qué rápido pasa el tiempo! Me parece que fue ayer que estaba corriendo de un lado al otro del campamento. Me parece que fue hace unas horas que estaba quedando con mis amigos para aprovechar el verano. Pero mírame, ya llevo dos semanas de colegio, añadiendo a esto dos examenes para la semana que viene. La rutina... He de admitir que de cierta manera se le echaba de menos, el no tener que pensar "¿Y hoy que hago?". 
Las semanas se me han hecho cortas, aun que eso siempre pasa, ¿no? En un momento estás pensando en que la hora en la que estás no terminará nunca y, al otro, ya ha pasado esa tortura sin que te des cuenta.
Me encantaría filosofar hoy, pero creo que me estoy empezando a costipar y no tengo muchos ánimos. A ver si la semana que viene os hago pensar un poco más. 
Pero, los temas cotidianos también nos deberían dar que pensar. No os contaré todo lo que he hecho hoy, aun que hoy ha sido un día muy divertido, no lo niego, pero hay cosas que es mejor que se queden en el aire. 
A mi me encanta hablar, sobretodo en publico, creo que, después de escribir, es de las cosas que más me gustan, me imagino que será porque así siento que tengo personas a mi lado con las que compartir cosas. Ni idea. 
Aun así hay cosas que no cuento, por ejemplo, si me echan de clase un día, por muy bien que me lo haya pasado en el pasillo hablando con mis amigos, no creo que a mis padres les hiciera mucha gracia que se lo contara. ¿Estás de acuerdo? 
Mi madre siempre me dice: "Una cosa es mentir y otra no decir nada". Hay gente que piensa que al ocultarlo estás mintiendo, pero yo soy de esas personas a las que, si no les preguntas no te dicen nada, y si les preguntas te cuentan todo con lujo de detalles. 
Acabo de enviar un Whatsapp a mis compañeros de teatro, qué maravilla la del Whatsapp, ¿no? Tiene sus inconvenientes, lo sé, pero es de gran ayuda aun así. 
Ayer, en clase de castellano, hablábamos sobre las diferencias de un correo electrónico y una carta. Yo sin duda prefiero las cartas, las guardo todas, me encanta que una persona dedique su tiempo en escribirme, al igual que me encanta a mi dedicar el mio para escribirle a otra persona. Una carta que te llegue por sorpresa, sin duda, es lo mejor. La caligrafía y ortografía de una persona te puede decir mucho de ella. A lo mejor soy yo que pienso así. ¿Tú cómo lo ves?
Creo que me he enrollado mucho, la verdad es que me ha gustado escribir esta entrada, si me hacéis saber que os ha gustado este tipo de entrada lo repetiré un día de estos. 
Pues eso, feliz día, semana, mes, año y vida. 
 ASTRID
 

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